Cómo trabajamos

Una metodología para pasar de la necesidad a la evidencia de ejecución.

La profundidad del proceso depende de cada proyecto, pero mantenemos una lógica común: comprender antes de proponer, estructurar antes de ejecutar y documentar lo que se hace.

Plantear una necesidad →
01

Comprender

Revisamos la necesidad y el contexto.

Analizamos el problema, la meta o el programa; identificamos población objetivo, actores, antecedentes, condiciones de ejecución y resultados esperados.

Puede incluir: revisión documental, reuniones de descubrimiento, diagnóstico preliminar y definición del reto.
02

Estructurar

Convertimos la necesidad en un proyecto ejecutable.

Definimos objetivos, alcance, actividades, metodología, cronograma, recursos, responsables, entregables e indicadores cuando corresponda.

Puede incluir: documento de formulación, plan de trabajo, matriz de actividades y propuesta metodológica.
03

Preparar

Organizamos las condiciones para ejecutar.

Coordinamos equipo, materiales, instrumentos, contenidos, logística y relaciones necesarias para desarrollar las actividades.

Puede incluir: guías, talleres, materiales, instrumentos de asistencia, formatos y plan operativo.
04

Ejecutar

Desarrollamos la intervención.

Implementamos las actividades previstas con la población o los equipos definidos, procurando coherencia entre la formulación y lo que ocurre en territorio.

Puede incluir: talleres, jornadas, espacios participativos, acompañamientos, facilitación y acciones comunitarias.
05

Seguir

Registramos avances y evidencias.

Hacemos seguimiento a las actividades e indicadores definidos, organizamos soportes y detectamos ajustes necesarios durante la ejecución.

Puede incluir: evidencias, bases de asistencia, instrumentos de seguimiento, reportes y control de cumplimiento.
06

Cerrar

Consolidamos resultados y aprendizajes.

Organizamos la información final, documentamos lo realizado y estructuramos los productos de cierre acordados con la entidad.

Puede incluir: informe final, anexos, evidencias, resultados, conclusiones y recomendaciones.

Principios de trabajo

La metodología se adapta; el criterio no.

Cada proyecto puede exigir herramientas diferentes, pero hay criterios que deben mantenerse durante todo el proceso.

Primero entender

No proponemos actividades sin comprender la necesidad y el resultado esperado.

Diseño útil

La formulación debe servir para ejecutar, no convertirse en documentación sin aplicación práctica.

Trazabilidad

Actividades, entregables, evidencias e indicadores deben poder relacionarse con los objetivos del proyecto.

Calidad de contenido

Los talleres y materiales deben responder al público, al contexto y al propósito de la intervención.

Roles claros

Definimos responsabilidades de la entidad, del equipo consultor y de terceros cuando aplique.

Especialistas cuando se necesitan

No atribuimos capacidades técnicas que no tenemos. Los alcances especializados requieren perfiles idóneos.

Cada proyecto empieza distinto

La primera conversación sirve para entender dónde está hoy la necesidad.

Contarnos el contexto